Caso Patum: Pérdida de peso

Hoy tenemos otro ejemplo de caso clínico. ¿Estáis listos?

El caso de hoy lo protagoniza un perra llamada Patum, vamos a ver por qué nos visita:

Anamnesis:

  • Edad: 14 años
  • Raza: Mestiza
  • Sexo: Hembra No castrada
  • Vacunada y desparasitada al día

Motivo de consulta:

Pérdida continua de peso desde hace 3 meses.

¿Qué preguntas le harías al propietario para saber qué ha podido pasar?

Aquí os dejamos algunas que se nos han ocurrido a nosotros:

¿Cuánto peso ha perdido?

  • 6 kg, hace 3 meses pesaba 22 Kg.

¿Está comiendo y bebiendo?

  • Come y bebe como siempre.

¿Ha tenido otros síntomas como vómitos, diarreas, etc?

  • Las heces las hace normales y no ha vomitado.

Lo siguiente que toca hacer es la exploración del animal, veamos qué encontramos:

Exploración física general:

– Nivel de deshidratación moderado (<5%)

– Condición corporal de 2/5

– Temperatura: 38,5º

– PAS: 130 mmHg

Todos los demás parámetros están dentro de los rangos de normalidad.

¿Qué pensáis que ha podido hacer que esta perrita pierda peso?

Cómo sabéis, el siguiente paso sería realizar un diagnóstico diferencial. Nosotros ya hemos hecho nuestro listado de posibles causas, pero no os lo desvelaremos para mantener la intriga del caso.

¿Qué pruebas diagnósticas haríais?

Siempre una analítica sanguínea nos puede servir de ayuda:

Analítica sanguínea:

  • Hemograma: Hematocrito ligeramente bajo
  • Bioquímica: correcta
  • Proteinograma: correcto
  • Serología Leishmania: negativa

Pruebas de imagen:

  • Radiografía abdominal: No se aprecia ninguna anormalidad.
  • Ecografía abdominal: Masa adrenal de 2 cm x 3 cm que invade la vena cava.

¿Ya sabéis de qué se trata?

En este caso, para acabar de llegar a un diagnóstico final habría que hacer una serie de pruebas para detectar qué tipo de masa es y qué localización tiene. Aquí os dejamos una lista de las pruebas que podríamos realizar frente este caso, os señalamos con negrita las que nosotros hemos realizado a Patum:

  • Test de supresión a dosis altas o bajas de dexametasona: permite detectar si la masa es o no funcional, en caso de que sea funcional, la masa estará provocando un aumento del cortisol sanguíneo: Los resultados del test en el caso de Patum han sido menores a 1.4 microg/dL y por tanto vemos que se trata de una masa no funcional.
  • Determinación de catecolaminas en sérum o orina: Nos salen muy elevadas.
  • Hacer pruebas de imagen mejoradas (TAC, RM, etc.)
  • Citología: nos permite saber si se trata de una masa cortical o medular: En este caso, y según las células que se han encontrado, hemos detectado una masa medular.
  • Cirugía.

Diagnóstico definitivo de Patum:

Delante de una situación en la cual se ve una masa medular en la glándula adrenal, se descarta Cushing con el test de supresión a dosis bajas de dexametasona y delante de un resultado elevado en catecolaminas séricas o en orina, nuestro diagnóstico presuntivo más probable es el feocromocitoma.

El feocromocitoma es una neoplasia típica de animales grandes y que cursa con síntomas muy inespecíficos como debilidad, pérdida de peso, jadeo, letargia, anorexia, entre otros, hecho que explica que muchas veces sea un hallazgo accidental. La mayoría de animales diagnosticados de feocromocitoma presentan una masa de entre 2,5 – 5 cm y se da de forma más frecuente en la adrenal derecha que en la izquierda. También es común encontrar invasión de la vena cava caudal en la mayoría de casos, lo que nos lleva a un mal pronóstico.

Tratamiento:

El tratamiento varía en función de si la masa es o no funcional.

  • Masas de menos de 2,5 cm y no funcionales: Hay que ir haciendo controles ecográficos e ir viendo como evoluciona. En caso de que no haya aumentado de tamaño se deberá hacer controles a los 2, 4 y 6 meses y después cada 6 meses.
  • En caso de que la masa sea superior a 2,5 cm o vemos que aumenta de tamaño habría que realizar una cirugía para retirar la masa.
  • En caso de que no se pueda entrar en cirugía por ejemplo por invasión de la vena cava, se deberá realizar tratamiento sintomático con antagonistas alfa-adrenérgicos como por ejemplo la fenoxibenzamina o la doxazosina.

  

“Los contenidos de esta publicación se redactan sólo con fines informativos. En ningún momento pueden servir para facilitar diagnósticos o sustituir la labor de un profesional. Le recomendamos que contacte con su especialista de confianza.”


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