CASO PONGO: CONVULSIONES

El caso de hoy lo protagoniza Pongo, veamos por qué ha venido a la clínica:

Motivo de consulta:

Hoy ha convulsionado 2 veces

Anamnesis:

Edad: 10 años
Raza: Dálmata
Sexo: Macho castrado
Vacunado y desparasitado al día

¿Qué preguntas le harías al propietario para saber qué ha podido pasar?

Aquí os dejamos algunas que se nos han ocurrido a nosotros:

¿Ha podido comer alguna sustancia tóxica?
De normal come todo lo que se encuentra por delante, pero hoy no le han visto comer nada fuera de lo normal.

¿Ha podido darse un golpe, algún objeto se le ha podido caer encima, etc?
Ellos no han visto que se diera ningún golpe.

¿Ha manifestado otros síntomas?
Sí, después de las convulsiones ha vomitado dos veces. Además, lleva una semana muy inquieto y buscando mucha atención.

Lo siguiente que toca hacer es la exploración del animal, veamos qué encontramos:

Exploración física general:

Todos los parámetros están dentro de los rangos de normalidad. En este caso, al tratarse de un problema neurológico durante la exploración tenemos que hacer también el examen neurológico. Con este examen podemos localizar el foco del problema y conocer su gravedad.

Examen neurológico:

Durante el examen neurológico hemos visto que Pongo se mueve continuamente en círculos grandes, a veces apoya la cabeza en la pared y no tiene una buena respuesta de amenaza.

¿Qué pensáis que ha podido hacer que este perro convulsione?

Cómo sabéis, el siguiente paso sería realizar un diagnóstico diferencial. Nosotros ya hemos hecho nuestro listado de posibles causas, pero no os lo desvelaremos para mantener la intriga del caso.

¿Qué pruebas diagnósticas haríais?

Analítica sanguínea: No se aprecia ninguna anormalidad.

Pruebas de imagen:
A pesar de que la analítica sanguínea ha salido correcta, podríamos realizar una radiografía de tórax debido a que es un perro mayor, y una ecografía de abdomen para descartar posibles patologías que se nos hayan escapado con la analítica. En el caso de Pongo estas dos pruebas de imagen salen correctas.

Resonancia magnética: Masa en hemisferio izquierdo (Imagen)

¿Ya sabéis de qué se trata?

Diagnóstico definitivo de Pongo:

Al ver los resultados de la resonancia magnética, podemos pensar en una lesión inflamatoria o bien en un tumor cerebral. Para salir de dudas, se podrían hacer otras pruebas más complejas y caras. En el caso de Pongo, al tratarse de un perro geriátrico podemos enfocarnos más hacia el tumor cerebral.

Los tumores cerebrales son comunes en perros mayores, y pueden ser primarios, en caso de que surjan de células del mismo tejido nervioso, o bien secundarios, cuando surgen en otros lugares del organismo y se propagan hacia el cerebro (metástasis).

La sintomatología que presenta un animal con un tumor cerebral depende del área afectada, y los síntomas pueden aparecer de forma lenta o aguda. Las convulsiones son el signo clínico más común del tumor cerebral, pero pueden aparecer otros tales como alteraciones de la visión, cambios de comportamiento, inquietud, caminar en círculos, etc.

Para diagnosticar este tipo de patología, es necesario el uso de pruebas de imagen más avanzadas como la Tomografía Computerizada (TAC) o Resonancia Magnética (RM).

Las opciones de tratamiento para esta patología son: la extirpación quirúrgica, la cual supone un riesgo alto para la vida del animal, radioterapia, quimioterapia y/o, el más utilizado en la clínica veterinaria, el tratamiento paliativo de los síntomas. Con este último, los animales pueden seguir haciendo vida prácticamente normal durante una temporada hasta que la gravedad del tumor sea mayor y no respondan al tratamiento.

Por cierto, ¿Quieres aprender más sobre convulsiones y sentirte segura a la hora de tratarlas? 

👉 Tenemos un curso que te ayudará a manejarlas perfectamente 👈

¡Pásate a cotillear el vídeo de presentación!

CASO PONGO: CONVULSIONES

El caso de hoy lo protagoniza Pongo, veamos por qué ha venido a la clínica:

Motivo de consulta:

Hoy ha convulsionado 2 veces

Anamnesis:

Edad: 10 años
Raza: Dálmata
Sexo: Macho castrado
Vacunado y desparasitado al día

¿Qué preguntas le harías al propietario para saber qué ha podido pasar?

Aquí os dejamos algunas que se nos han ocurrido a nosotros:

¿Ha podido comer alguna sustancia tóxica?
De normal come todo lo que se encuentra por delante, pero hoy no le han visto comer nada fuera de lo normal.

¿Ha podido darse un golpe, algún objeto se le ha podido caer encima, etc?
Ellos no han visto que se diera ningún golpe.

¿Ha manifestado otros síntomas?
Sí, después de las convulsiones ha vomitado dos veces. Además, lleva una semana muy inquieto y buscando mucha atención.

Lo siguiente que toca hacer es la exploración del animal, veamos qué encontramos:

Exploración física general:

Todos los parámetros están dentro de los rangos de normalidad. En este caso, al tratarse de un problema neurológico durante la exploración tenemos que hacer también el examen neurológico. Con este examen podemos localizar el foco del problema y conocer su gravedad.

Examen neurológico:

Durante el examen neurológico hemos visto que Pongo se mueve continuamente en círculos grandes, a veces apoya la cabeza en la pared y no tiene una buena respuesta de amenaza.

¿Qué pensáis que ha podido hacer que este perro convulsione?

Cómo sabéis, el siguiente paso sería realizar un diagnóstico diferencial. Nosotros ya hemos hecho nuestro listado de posibles causas, pero no os lo desvelaremos para mantener la intriga del caso.

¿Qué pruebas diagnósticas haríais?

Analítica sanguínea: No se aprecia ninguna anormalidad.

Pruebas de imagen:
A pesar de que la analítica sanguínea ha salido correcta, podríamos realizar una radiografía de tórax debido a que es un perro mayor, y una ecografía de abdomen para descartar posibles patologías que se nos hayan escapado con la analítica. En el caso de Pongo estas dos pruebas de imagen salen correctas.

Resonancia magnética: Masa en hemisferio izquierdo (Imagen)

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Diagnóstico definitivo de Pongo:

Al ver los resultados de la resonancia magnética, podemos pensar en una lesión inflamatoria o bien en un tumor cerebral. Para salir de dudas, se podrían hacer otras pruebas más complejas y caras. En el caso de Pongo, al tratarse de un perro geriátrico podemos enfocarnos más hacia el tumor cerebral.

Los tumores cerebrales son comunes en perros mayores, y pueden ser primarios, en caso de que surjan de células del mismo tejido nervioso, o bien secundarios, cuando surgen en otros lugares del organismo y se propagan hacia el cerebro (metástasis).

La sintomatología que presenta un animal con un tumor cerebral depende del área afectada, y los síntomas pueden aparecer de forma lenta o aguda. Las convulsiones son el signo clínico más común del tumor cerebral, pero pueden aparecer otros tales como alteraciones de la visión, cambios de comportamiento, inquietud, caminar en círculos, etc.

Para diagnosticar este tipo de patología, es necesario el uso de pruebas de imagen más avanzadas como la Tomografía Computerizada (TAC) o Resonancia Magnética (RM).

Las opciones de tratamiento para esta patología son: la extirpación quirúrgica, la cual supone un riesgo alto para la vida del animal, radioterapia, quimioterapia y/o, el más utilizado en la clínica veterinaria, el tratamiento paliativo de los síntomas. Con este último, los animales pueden seguir haciendo vida prácticamente normal durante una temporada hasta que la gravedad del tumor sea mayor y no respondan al tratamiento.

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