Errores comunes en el manejo de la insuficiencia renal en perros y gatos
La insuficiencia renal es una de esas enfermedades que vemos a diario. Algunos pacientes llegan con un cuadro agudo, otros llevan tiempo arrastrando la cronicidad.
Y aunque solemos tener claros los protocolos, lo cierto es que se cometen errores (a veces por rutina, otras por no parar a valorar bien) que terminan afectando al pronóstico.
Aquí repasamos los fallos más frecuentes en la práctica diaria. Algunos los habrás visto mil veces. Otros puede que te suenen de cerca.
Error 1: Llegar tarde al diagnóstico (o no verlo)
Uno de los errores más habituales es esperar a que la creatinina esté disparada para empezar a tomar en serio el riñón. Pero cuando eso pasa, ya llevamos un 75 % de nefronas perdidas. Y no hay vuelta atrás.
Es clave fijarse en cosas que muchas veces se pasan por alto:
- Densidad urinaria baja sin deshidratación
- SDMA aumentada en un gato “aparentemente sano”
- Proteinuria persistente sin infección
- Tensión arterial alta sin síntomas
No hay que esperar a que el animal esté en IRIS 3 para actuar. En gatos con creatinina 1,8 y densidad 1.015 ya hay que encender la alarma.
Error 2: Fluidos mal planteados
En una IR aguda, una fluidoterapia bien calculada puede salvar al paciente. Pero en una crónica, mal ajustada, puede empeorarlo.
Errores típicos:
- Usar suero salino 0,9 % por defecto y acabar con acidosis.
- Poner fluidos como si todos tuvieran shock.
- No monitorizar diuresis (ni saber si está anúrico o no).
- Administrar grandes volúmenes sin calcular la deshidratación real.
En gatos con IRC estable, un exceso de fluidos puede llevarnos a sobrehidratación o incluso edema pulmonar. En IR aguda, si no se hidrata bien de entrada, perdemos el momento de revertir el daño.
Error 3: Ignorar la hipertensión
Hay quien no se preocupa por la presión arterial hasta que hay proteinuria o el ojo empieza a sangrar. Pero la hipertensión es tanto causa como consecuencia de daño renal. Si no se trata, se carga al riñón, al cerebro y a la retina.
El error está en no medir la presión con frecuencia. O en pensar que hasta que no supere los 180 mmHg no hay que hacer nada.
En gatos, una presión sostenida por encima de 160 mmHg ya debería hacernos iniciar tratamiento con amlodipino. En perros, depende más de si hay daño asociado, pero no hay que subestimarlo.
Error 4: No hacer caso a la proteinuria
La proteinuria es un signo de alarma. Si la ignoramos, dejamos que el glomérulo siga lesionándose sin control.
Errores frecuentes:
- No pedir UPC aunque haya sedimento limpio.
- Pensar que si la creatinina está estable, la proteinuria no importa.
- No reevaluar tras dieta o antihipertensivos.
- Evitar el uso de IECA cuando está indicado.
En perros con UPC >0,5 o gatos >0,4, hay que actuar. A veces basta con ajustar la dieta, pero muchas veces el paso siguiente es introducir benazeprilo o enalapril.
Error 5: AINEs y fármacos nefrotóxicos sin valorar riesgo
Dar carprofeno a un perro con IRIS 2 sin valorar hidratación o sin control renal es jugársela. Lo mismo con antibióticos como aminoglucósidos sin monitorización.
Errores que se repiten:
- Uso crónico de AINEs sin control bioquímico.
- Procedimientos con anestesia y sin fluidos en pacientes con creatinina alta.
- Fármacos nefrotóxicos en pacientes con filtrado ya comprometido.
Si no se puede evitar un AINE, al menos asegurarse de que esté bien hidratado, monitorizar y limitar la duración.
Error 6: Retrasar la dieta renal
Muchos tutores se resisten al cambio, y a veces nosotros lo facilitamos pensando que “todavía no toca”.
Pero en cuanto entramos en IRIS 2, la dieta renal ya aporta beneficios: reduce fósforo, protege nefronas, controla la proteinuria y mejora calidad de vida.
Errores frecuentes:
- Esperar a IRIS 3 o 4 para cambiar la dieta.
- No explicar al tutor por qué es tan importante.
- No ofrecer opciones adaptadas al animal (comida húmeda, snacks, transición).
Si el tutor entiende que la dieta puede alargar la vida del animal, la adherencia mejora mucho.
Error 7: Pensar solo en la creatinina
La creatinina es útil, pero no lo dice todo. No es lo mismo un gato con 3,0 y buena densidad urinaria, que uno con 2,2, anemia y deshidratación.
Hay que mirar el cuadro completo:
- SDMA
- Densidad urinaria
- UPC
- Presión arterial
- Signos clínicos y evolución
La creatinina es solo una parte del puzle.
Tabla resumen de errores frecuentes
|
Error clínico |
Consecuencia |
Qué hacer mejor |
|---|---|---|
|
Diagnóstico tardío |
Pérdida de función renal evitable |
Evaluar SDMA, densidad y UPC desde el inicio |
|
Fluido mal calculado |
Acidosis o sobrehidratación |
Ajustar al estado clínico y tipo de IR |
|
Hipertensión no tratada |
Lesiones en retina, corazón, riñón |
Medir y tratar si >160 mmHg persistente |
|
Proteinuria no controlada |
Progresión de daño glomerular |
Tratar con IECA, dieta y seguimiento |
|
AINEs mal indicados |
IR aguda iatrogénica |
Usar solo si está hidratado y bien monitorizado |
|
Dieta renal retrasada |
Progresión más rápida |
Empezar en IRIS 2 si el animal lo tolera |
|
Obsesión por la creatinina |
Evaluación clínica incompleta |
Usar más marcadores y contexto general |
Conclusión
La insuficiencia renal no siempre se complica por lo que hacemos, sino por lo que dejamos de hacer bien. Diagnosticar a tiempo, ajustar tratamientos, evitar nefrotóxicos y no obsesionarse con un solo valor son decisiones que marcan la diferencia entre estabilizar un paciente o dejarlo avanzar sin control.
Muchos errores se pueden evitar con monitorización regular y comunicación clara con el tutor. Si conseguimos eso, incluso un paciente con función renal comprometida puede vivir años con buena calidad de vida.
Referencias
- IRIS (2023). Guidelines for the Diagnosis and Management of Chronic Kidney Disease in Dogs and Cats. https://www.iris-kidney.com
- Grauer, G. F. (2016). Canine and feline nephrology and urology (2ª ed.). Elsevier.
- Polzin, D. J. (2019). Chronic kidney disease in small animals. Veterinary Clinics: Small Animal Practice, 49(2), 229–250. https://doi.org/10.1016/j.cvsm.2018.10.005
- Jepson, R. E. (2021). Update on the management of feline chronic kidney disease. Journal of Feline Medicine and Surgery, 23(4), 314–330. https://doi.org/10.1177/1098612X20981238
- Brown, S. A. (2018). The role of proteinuria in progression of chronic kidney disease. Topics in Companion Animal Medicine, 33(1), 16–22. https://doi.org/10.1053/j.tcam.2018.02.004
Te puede interesar:
- https://cuasveterinaria.es/blog/insuficiencia-renal-cronica-perros/
- https://cuasveterinaria.es/blog/insuficiencia-renal-aguda-perros-gatos/
- https://cuasveterinaria.es/blog/tratamiento-insuficiencia-renal-cronica-gatos/
- https://cuasveterinaria.es/blog/enfermedad-renal-cronica-felina-manejo-ambulatorio/





