Cómo actuar ante una infección por dirofilariosis
La dirofilariosis, o enfermedad del gusano del corazón, es una de esas patologías que, cuando aparece en consulta, no deja lugar a dudas de que estamos ante algo serio. No solo por el impacto que tiene sobre el sistema cardiopulmonar del animal, sino porque muchas veces se presenta de forma silenciosa… hasta que ya es tarde.
En perros, su evolución puede ser lenta pero destructiva. En gatos, basta un solo gusano para desatar un cuadro clínico crítico. Saber cómo actuar ante una infección por dirofilariosis es clave para cualquier veterinario clínico, sobre todo en zonas endémicas de España como Andalucía, Murcia, Valencia o Canarias.
Qué es la dirofilariosis
Estamos ante una enfermedad parasitaria transmitida por mosquitos, causada por el nematodo Dirofilaria immitis. Las larvas infectantes (L3) entran en el torrente sanguíneo del animal tras la picadura, migran hasta las arterias pulmonares y el corazón derecho, y ahí maduran.
Lo grave es que, una vez adultos, los gusanos alteran la hemodinámica pulmonar, causan inflamación, fibrosis vascular, hipertensión pulmonar e incluso fallo cardiaco. El problema es la presencia del parásito, pero también la respuesta inflamatoria contra las bacterias Wolbachia que transporta.
Cómo diagnosticar la infección
El diagnóstico varía según estemos ante un perro o un gato. En perros, la mayoría de las veces lo confirmamos con test de antígenos comerciales. Pero en gatos la cosa se complica: muchas veces hay pocos parásitos (o incluso solo uno) y los test pueden dar falsos negativos. Aquí el juicio clínico y la combinación de pruebas es esencial.
Pruebas útiles en clínica
- Test de antígenos: buena sensibilidad en perros, en gatos más limitada.
- Knott modificado: útil en perros con microfilaremia.
- Ecografía: puede mostrar gusanos adultos en arterias pulmonares.
- Radiografía torácica: importante para evaluar patrón vascular y cardiaco.
- PCR: como prueba confirmatoria si hay duda.
En gatos, siempre que sospechéis dirofilariosis, pensad en hacer un combo: test de antígeno, anticuerpo, radiografía y ecografía torácica.
Predisposición en perros y gatos
En perros, vemos más casos en razas grandes, animales que viven mucho al aire libre o en zonas rurales con alta densidad de mosquitos. En gatos, la prevalencia es menor, pero los cuadros pueden ser mucho más severos, incluso con una carga parasitaria mínima.
Lo que vemos en consulta
- Perros: animales que viven en patios, campos o refugios. Tos, fatiga, disnea, intolerancia al ejercicio. A veces asintomáticos.
- Gatos: vómitos recurrentes, disnea, tos, letargia. Y en algunos casos, muerte súbita sin signos previos. Mucho ojo aquí.
Manejo en urgencias
Si entra un paciente descompensado, lo primero es estabilizarlo. En cuadros agudos, nos enfrentamos a tromboembolismos pulmonares, hipertensión severa, síncopes o incluso síndrome de vena cava si los gusanos invaden la aurícula derecha.
Qué hacemos en la práctica
- Oxigenoterapia si hay disnea o cianosis.
- Sedación suave: acepromacina o butorfanol para reducir el estrés.
- Furosemida IV si hay signos de congestión cardiaca derecha.
- Control del entorno: reposo estricto, sin estrés, temperatura estable.
Una vez estabilizado, iniciamos el protocolo terapéutico completo.
Protocolo de tratamiento
Como hemos dicho, dependiendo de si estamos hablando de perros o gatos, el tratamiento para la infección por dirofilariosis cambia:
En perros
El tratamiento adulticida con melarsomina debe ser combinado. Empezamos con lactonas macrocíclicas y doxiciclina para reducir la carga inflamatoria y eliminar Wolbachia, antes de aplicar la melarsomina.
Fases:
- Día 0–30: ivermectina mensual + doxiciclina 10 mg/kg/12 h durante 28 días.
- Día 60: 1.ª dosis de melarsomina 2,5 mg/kg IM (zona epaxial).
- Día 90 y 91: 2.ª y 3.ª dosis consecutivas.
- Reposo absoluto durante las semanas posteriores (mínimo 8).
En gatos
No hay tratamiento adulticida seguro. En gatos el enfoque es sintomático:
- Prednisona oral si hay signos respiratorios (1–2 mg/kg/día).
- Broncodilatadores si hay sibilancias.
- Seguimiento ecográfico.
- Profilaxis mensual posterior (ivermectina o selamectina).
- En casos extremos, se puede valorar extracción quirúrgica, aunque es de altísimo riesgo.
Tabla de dosis recomendadas
|
Fármaco |
Especie |
Dosis recomendada |
Vía de administración |
Comentario |
|---|---|---|---|---|
|
Melarsomina |
Perro |
2,5 mg/kg |
IM (glúteo profundo) |
3 dosis: día 60, 90 y 91 |
|
Doxiciclina |
Perro |
10 mg/kg cada 12 h durante 28 días |
Oral |
Reduce Wolbachia y microfilarias |
|
Ivermectina |
Ambos |
6 mcg/kg cada 30 días |
Oral |
Profilaxis mensual |
|
Prednisona |
Gato |
1–2 mg/kg cada 24 h |
Oral |
Control de inflamación pulmonar |
|
Furosemida |
Perro |
1–2 mg/kg cada 12 h |
IV o SC |
En caso de congestión cardiaca |
|
Acepromacina |
Perro |
0,01–0,05 mg/kg |
IM o IV |
Sedación ligera para reducir estrés |
Tabla resumen
|
Aspecto |
Perros |
Gatos |
|---|---|---|
|
Diagnóstico principal |
Test de antígeno + microfilaremia |
Test combinado + eco + RX |
|
Tratamiento adulticida |
Sí (melarsomina) |
No |
|
Fase doxiciclina |
Recomendado |
No aplica |
|
Signos clínicos |
Tos, disnea, intolerancia al ejercicio |
Disnea, vómitos, muerte súbita |
|
Urgencias |
Estabilizar y protocolo adulticida |
Tratamiento sintomático |
|
Prevención |
Ivermectina mensual |
Ivermectina mensual |
Conclusión
Cada vez que vemos un caso de dirofilariosis, no solo tratamos una infestación parasitaria, sino un proceso inflamatorio complejo que pone en jaque al sistema cardiopulmonar del animal. Saber identificarlo a tiempo, aplicar protocolos completos y mantener una buena comunicación con el tutor son claves para el éxito.
Y lo más importante: la prevención sigue siendo nuestra mejor herramienta. Una pauta mensual con lactonas macrocíclicas, adaptada a la especie y zona geográfica, puede evitar muchos de estos casos y sus complicaciones.
Referencias
- American Heartworm Society (2020). Current Guidelines for Canine and Feline Heartworm Disease.
- Bowman, D. D., et al. (2019). Dirofilaria immitis and D. repens in Dogs and Cats. Trends in Parasitology.
- Montoya-Alonso, J. A., et al. (2022). Prevalencia de dirofilariosis canina en España. Vet Parasitol Reg Stud Reports.
- ESCCAP España (2021). Guía de prevención y tratamiento de dirofilariosis.
- Villanueva-Saz, S., et al. (2023). Diagnóstico y tratamiento de la dirofilariosis en perros. Fatro Ibérica.
Te puede interesar:





