Cómo abordamos en consulta el vómito crónico intermitente: protocolo clínico paso a paso
Seguro que más de una vez os ha llegado ese gato “que vomita de vez en cuando”, o ese perro que echa espuma amarilla por las mañanas, pero que “por lo demás está bien”.
Son casos que llevan semanas, incluso meses así, y aunque el animal no parece grave, algo no encaja. Es lo que llamamos vómito crónico intermitente, y requiere más atención de la que a veces le damos.
Aquí os dejo el protocolo que seguimos en clínica, estructurado y práctico, para no perdernos en estos casos tan frecuentes como traicioneros.
¿Cuándo hablamos realmente de vómito crónico intermitente?
No todo vómito recurrente es crónico. Nosotros lo consideramos así cuando:
- Lleva más de 2–3 semanas ocurriendo.
- Ocurre varias veces por semana, no todos los días.
- No mejora o vuelve tras dejar el antiemético.
- El animal no está apático, pero ha bajado de peso o su tutor ve “cosas raras”.
En gatos es especialmente complicado. Muchos tutores piensan que vomitar bolas de pelo o algo de bilis “es normal”, y no lo consultan hasta que el cuadro se complica.
¿Por dónde empezamos? Causas más comunes
Antes de pedir pruebas a lo loco, conviene tener claro el mapa mental de las posibles causas. En consulta lo dividimos así:
Digestivas
- EII (enfermedad inflamatoria intestinal)
- Linfoma digestivo (suele ser de bajo grado y da la cara poco a poco)
- Gastritis crónica
- Cuerpos extraños crónicos (especialmente en jóvenes)
- Disbiosis severa
Extradigestivas
- IRC
- Hipertiroidismo (en gatos mayores)
- Hepatopatías
- Pancreatitis crónica
- Diabetes (en fases iniciales, antes del diagnóstico)
Miscelánea
- Estrés crónico
- Reacciones a dieta (intolerancias o alergias alimentarias)
- Medicación prolongada (AINES, antibióticos)
Paso a paso: cómo abordarlo en clínica
Teniendo un protocolo claro, es mucho más fácil actuar y que no se nos pase nada.
1. Historia + exploración (sin saltos)
- Frecuencia, color del vómito, relación con comida
- Pérdida de peso (aunque sea leve)
- Palpación abdominal: dolor, masa, intestino engrosado
- Revisión bucal y ganglios (que a veces se nos pasa)
2. Analítica completa (básica de inicio)
- Bioquímica + hemograma + T4 total (si es gato mayor)
- SDMA para valorar función renal en fases iniciales
- fPL o cPL si sospechamos pancreatitis
- Cobalamina si hay sospecha de malabsorción o EII
3. Imagen
- Ecografía abdominal: si tenemos acceso, es la prueba que más nos aclara el panorama. Nos ayuda a ver engrosamientos, masas, ganglios, páncreas.
- Radiografía: si hay sospecha de cuerpo extraño o problema gástrico
- En casos avanzados o con masa clara: derivamos para TAC o escáner digestivo
4. Prueba de dieta
Antes de biopsiar, siempre probamos dieta de eliminación durante 3 semanas:
- Hidrolizada o proteína nueva
- Sin premios, latas ni snacks
- Control estricto, con feedback semanal del tutor
5. Biopsia (endoscópica o quirúrgica)
Si no hay mejora, o si el eco sugiere linfoma o EII, vamos a biopsia:
- Endoscopia si es solo duodeno/estómago
- Biopsia quirúrgica si queremos yeyuno o sospechamos infiltrativo más allá
Tratamiento empírico mientras investigamos
A veces, mientras esperamos resultados o como prueba terapéutica, iniciamos tratamiento empírico escalonado:
Nivel 1:
- Dieta digestiva o hipoalergénica
- Maropitant 1 mg/kg SID
- Probiótico (Enterococcus faecium, S. boulardii…)
Nivel 2:
- Omeprazol 1 mg/kg SID (en caso de dolor gástrico o vómito bilioso)
- Sucralfato si sospechamos úlcera
- Metronidazol 10–15 mg/kg cada 12 h (en casos con disbiosis o sobrecrecimiento bacteriano)
Nivel 3:
- Prednisolona 1–2 mg/kg/día si sospecha de EII o tras biopsia
- Añadir clorambucilo si es linfoma
- Suplementar B12 si está baja (lo vemos mucho en gatos)
Siempre reevaluamos a los 7–10 días. Si no hay cambios clínicos, pasamos al siguiente nivel.
Cuándo derivar
- Si el vómito persiste tras dieta y tratamiento
- Si hay pérdida de peso marcada
- Si la eco sugiere masa o infiltración difusa
- Si el tutor está dispuesto y buscamos un diagnóstico definitivo (como en linfoma intestinal)
Tabla resumen: lo que aplicamos en clínica
|
Etapa |
Qué hacemos |
Nota práctica |
|---|---|---|
|
Historia + Exploración |
Analizar frecuencia, peso, palpación intestinal |
A veces el vómito es solo la punta del iceberg |
|
Analítica completa |
Hemograma, bioquímica, T4, SDMA, fPL, B12 |
Valorar función renal y digestiva |
|
Ecografía abdominal |
Obstrucciones, engrosamientos, ganglios |
Si no se ve claro, repetir o derivar |
|
Dieta de eliminación |
3 semanas con proteína nueva/hidrolizada |
Muy importante el control del tutor |
|
Biopsia (endo o quirúrgica) |
Si no hay respuesta o hallazgos claros |
Clave para diferenciar EII y linfoma |
Conclusión
El vómito crónico intermitente no es “normal”, aunque muchos tutores lo crean. Si lo dejamos pasar, acabamos encontrando linfomas de bajo grado mal diagnosticados o EII crónicas avanzadas. Con un protocolo claro, sin prisas pero sin demoras innecesarias, podemos llegar a diagnósticos precisos y mejorar mucho la calidad de vida del paciente.
Y recuerda: si dudas, dieta de eliminación + eco, siempre.
Referencias
- Hall, E. J., & German, A. J. (2020). Chronic vomiting in cats: diagnostic approach and therapeutic strategies. Journal of Feline Medicine and Surgery, 22(7), 591–602. https://doi.org/10.1177/1098612X20929963
- Simpson, K. W., & Dossin, O. F. (2017). Gastrointestinal disease in small animals. In S. J. Ettinger & E. C. Feldman (Eds.), Textbook of Veterinary Internal Medicine (8th ed.). Elsevier.
- Washabau, R. J., & Day, M. J. (2013). Canine and Feline Gastroenterology. Elsevier Health Sciences.





