Cómo actuar ante un síncope en perros: Guía para veterinarios
El síncope en perros es una de esas situaciones que siempre nos pone alerta en la clínica. Imagina ver a un perro caer repentinamente, perder el conocimiento por unos segundos y luego, tan rápido como vino, se levanta y parece estar bien.
Aunque la recuperación sea rápida, el síncope es un síntoma de que algo no está funcionando bien en el cuerpo del perro, y si no se trata adecuadamente, puede esconder problemas graves, especialmente cardiovasculares.
¿Qué es el síncope en perros?
El síncope es una pérdida temporal de conciencia debido a una disminución en el flujo sanguíneo al cerebro. Esto se puede deber a varias causas, pero la más común está relacionada con problemas cardiovasculares.
El síncope puede ser un signo de que el corazón no está enviando suficiente sangre al cerebro, o que hay un problema en la circulación.
Principales causas del síncope en perros:
- Arritmias cardíacas: Un ritmo cardíaco irregular puede disminuir la cantidad de sangre que llega al cerebro, lo que provoca la pérdida de conciencia.
- Hipotensión: Baja presión arterial que afecta el flujo sanguíneo cerebral.
- Enfermedades cardíacas: Perros con insuficiencia cardíaca, valvulopatías o dilatación ventricular tienen más riesgo.
- Trastornos neurológicos: En casos raros, los trastornos del sistema nervioso también pueden causar síncope, pero esto suele ir acompañado de otros síntomas neurológicos.
- Problemas metabólicos: Como la hipoglucemia o el hipotiroidismo, que pueden alterar el equilibrio corporal y llevar a un síncope.
¿Cómo identificar el síncope?
El síncope en perros puede confundirse con otros episodios, como las convulsiones, por lo que es clave observar algunos detalles.
Signos típicos de síncope en perros:
- Pérdida repentina de conciencia: El perro cae sin previo aviso y parece estar “muerto” por unos segundos.
- Recuperación rápida: Después de unos segundos o un minuto, el perro se recupera rápidamente y parece estar bien.
- Sin convulsiones: A diferencia de las convulsiones, el síncope no incluye movimientos musculares involuntarios ni postictales.
- Desorientación temporal: Tras el episodio, el perro puede estar confundido o aturdido por un momento.
- Falta de tono muscular: Durante el síncope, el perro puede perder el control muscular y quedar sin movimiento.
¿Qué hacer si un perro tiene un síncope?
Es normal que el tutor se asuste al ver a su perro desmayado, pero como veterinarios, nuestra prioridad es mantener la calma, saber cómo actuar e informarles sobre todo lo que tiene que ver con el síncope.
Pasos a seguir para comunicar a los tutores en caso de síncopes perros:
- Mantén la calma y observa: Lo primero es no entrar en pánico. Observa la situación y asegúrate de que el perro esté en un lugar seguro.
- No muevas al perro inmediatamente: Si se cae, no lo muevas bruscamente. Asegúrate de que esté en un lugar cómodo y seguro, alejado de cualquier peligro (escaleras, tráfico, etc.).
- Monitoriza la duración: Toma nota del tiempo que dura el episodio. Esto es clave, ya que los episodios breves de síncope son diferentes a las convulsiones o a un golpe de calor.
- Recuperación y reposo: Después de que el perro se recupere, déjalo descansar en un ambiente tranquilo y asegúrate de que no realice actividades extenuantes.
- Consulta con el veterinario: Aunque el perro se recupere rápidamente, es fundamental buscar atención veterinaria para investigar la causa del síncope.
Diagnóstico y pruebas clave
Si un perro tiene episodios recurrentes de síncope, es esencial realizar una evaluación exhaustiva para encontrar la causa subyacente. Aquí te explico qué pruebas deberías considerar:
Pasos clave en el diagnóstico:
- Historia clínica detallada: Pregunta sobre antecedentes de enfermedades cardíacas, episodios previos de síncope o problemas metabólicos.
- Electrocardiograma (ECG): Un ECG es esencial para detectar arritmias cardíacas, que son una de las causas más comunes del síncope.
- Ecocardiograma: Si se sospecha de un problema cardíaco, un ecocardiograma nos permitirá ver el estado del corazón y detectar posibles anomalías.
- Análisis de sangre: Realiza un perfil bioquímico, hemograma y prueba de función hepática para detectar problemas metabólicos o endocrinos que puedan estar causando el síncope.
- Radiografías: En caso de sospecha de insuficiencia cardíaca o problemas pulmonares, una radiografía torácica es útil para evaluar el tamaño del corazón y la presencia de líquido en los pulmones.
Tratamiento del síncope en perros
El tratamiento depende de la causa subyacente del síncope. A continuación, te comparto algunos enfoques comunes que suelo usar en la clínica.
Tratamiento en función de la causa:
- Arritmias cardíacas:
- Si el síncope es causado por arritmias, es fundamental tratar la causa subyacente. Los antiarrítmicos como lidocaína o amiodarona pueden ser útiles. Además, algunos perros pueden requerir un marcapasos si la arritmia es grave.
- Hipotensión:
- En perros con síncope por hipotensión, la fluidoterapia intravenosa es esencial para estabilizar al paciente. En algunos casos, se pueden usar vasopresores como dopamina o norepinefrina para aumentar la presión arterial.
- Problemas neurológicos:
- Si el síncope está relacionado con un trastorno neurológico, el tratamiento dependerá del diagnóstico específico. En casos de hipoglucemia, administrar glucosa intravenosa de inmediato.
- Problemas metabólicos o endocrinos:
- En perros con hipotiroidismo o enfermedad de Addison, el tratamiento incluye hormonas tiroides o glucocorticoides, según corresponda.
Medicamentos comunes en el manejo de síncope
|
Medicamento |
Dosis recomendada |
Indicaciones principales |
|---|---|---|
|
Lidocaína |
2-4 mg/kg IV |
Para tratar arritmias ventriculares |
|
Amiodarona |
10 mg/kg IV |
Para control de arritmias graves |
|
Dopamina |
2–10 µg/kg/min IV |
Vasopresor en casos de hipotensión |
|
Glucosa intravenosa |
2–5 ml/kg IV |
Para tratar hipoglucemia |
|
Fluidos IV (Cristaloides) |
10–20 ml/kg IV |
Para estabilización hemodinámica |
Pronóstico y seguimiento
El pronóstico del síncope en perros depende en gran medida de la causa subyacente. Si la causa es tratable, como una arritmia controlable o un problema metabólico, el pronóstico suele ser favorable. Sin embargo, en casos de insuficiencia cardíaca grave o trastornos neurológicos, el pronóstico puede ser más incierto.
Es clave realizar un seguimiento regular y ajustar el tratamiento según la respuesta del paciente. Los controles periódicos y los ajustes en la medicación son fundamentales para evitar que el síncope vuelva a ocurrir.
Conclusión
Como veterinarios, nuestra tarea es identificar la causa subyacente y tratarla de manera efectiva para prevenir futuros episodios y mejorar la calidad de vida del paciente.
Referencias
- Fox, P. R. (2019). Canine Cardiomyopathy. Journal of Veterinary Internal Medicine, 33(4), 815-832.
- Ettinger, S. J., & Feldman, E. C. (2017). Textbook of Veterinary Internal Medicine (8ª ed.). Elsevier.
- Stepien, R. L. (2016). Syncope and Collapse in Dogs. Journal of Veterinary Internal Medicine, 30(6), 2019-2029.




