Ictericia en perros: Diagnóstico tratamiento y seguimiento clínico
La ictericia en perros es un síntoma que se caracteriza por el tono amarillento en las mucosas, la piel y, a veces, la orina. Aunque la ictericia no es una enfermedad en sí misma, es un signo de que algo está pasando en el cuerpo del animal.
Generalmente, está relacionada con problemas en el hígado, los glóbulos rojos o los conductos biliares.Teniendo todo esto en cuenta, vamos a repasar cómo identificar la ictericia, qué puede estar causándola y cómo tratarla correctamente.
Causas de la ictericia en perros
Hay varias razones por las que un perro puede desarrollar ictericia. Estas son las más comunes:
Enfermedades hepáticas
El hígado es el principal responsable del metabolismo de la bilirrubina. Si hay alguna alteración en su funcionamiento, como en casos de hepatitis o cirrosis, o incluso por tumores hepáticos, el cuerpo no puede eliminar la bilirrubina adecuadamente, lo que lleva a la ictericia.
Enfermedades hematológicas
Cuando los glóbulos rojos se destruyen más rápido de lo normal, como ocurre en anemias hemolíticas, se libera una gran cantidad de hemoglobina. Esta, a su vez, produce más bilirrubina, lo que causa la ictericia. Esto también puede suceder por trastornos autoinmunes o infecciones.
Obstrucción biliar
La colestasis, impide que la bilirrubina se elimine correctamente, acumulándose en el organismo. Esto puede ser causado por cálculos biliares, inflamación o incluso tumores.
Derivaciones portosistémicas
En los perros con shunts portosistémicos, un desvío anormal entre la vena porta y la circulación general, el hígado no puede filtrar las toxinas correctamente. Como resultado, la bilirrubina no se elimina bien y se acumula en el cuerpo.
Diagnóstico de la ictericia en perros
Para hacer un diagnóstico preciso, es necesario un enfoque completo que incluye una historia clínica detallada, un examen físico y varias pruebas complementarias.
Historia clínica y examen físico
Es fundamental conocer la historia médica del perro y saber si hay antecedentes de enfermedades hepáticas, hematológicas o problemas similares. El examen físico debe enfocarse en observar las mucosas y la piel para detectar el tono amarillento característico de la ictericia.
Pruebas de laboratorio
Los análisis de sangre son cruciales para verificar los niveles de bilirrubina y evaluar las enzimas hepáticas (ALT, AST, ALP). También es importante examinar la función renal y si existe anemia o alteraciones en el perfil hepático.
Ecografía abdominal
La ecografía es una herramienta muy útil para identificar problemas en el hígado, como masas tumorales, o en los conductos biliares, como bloqueos o cálculos.
Biopsia hepática
Si se sospecha que el perro tiene una enfermedad hepática crónica o neoplasias, una biopsia hepática puede ser necesaria para obtener un diagnóstico más preciso.
Tratamiento de la ictericia en perros
El tratamiento de la ictericia depende de la causa subyacente. A continuación, te detallo los tratamientos más comunes según el tipo de problema que cause la ictericia.
Tratamiento de enfermedades hepáticas
Cuando la ictericia es causada por problemas hepáticos, el tratamiento suele incluir:
S-adenosilmetionina (SAMe)
La SAMe es un medicamento hepatoprotector que se utiliza para proteger y regenerar el hígado. Para perros con daño hepático agudo o crónico, la dosis recomendada es de 20 mg/kg/día.
Ácido ursodesoxicólico
Este fármaco es útil para tratar la colestasis. Se administra en dosis de 10–15 mg/kg/día por vía oral.
Además, es recomendable una dieta específica para problemas hepáticos, baja en proteínas y rica en antioxidantes, para apoyar la función del hígado.
Manejo de enfermedades hematológicas
En caso de que la ictericia esté relacionada con una anemia hemolítica, se debe tratar la enfermedad subyacente. Los medicamentos más usados son:
Prednisolona
Si se diagnostica anemia hemolítica, la prednisolona se administra en una dosis inicial de 2–4 mg/kg/día, ajustando la dosis según la respuesta clínica del perro.
Tratamiento de la obstrucción biliar
Cuando la obstrucción de los conductos biliares es la causa de la ictericia, el tratamiento incluye:
Antibióticos
Si hay una infección bacteriana, se pueden usar antibióticos como amoxicilina/clavulánico o enrofloxacino.
Intervención quirúrgica
Si la causa es un cálculo biliar o un tumor, a menudo es necesario realizar una intervención quirúrgica para eliminar la obstrucción.
Manejo de derivaciones portosistémicas
En perros con shunts portosistémicos, el tratamiento se basa en:
Lactulosa
La lactulosa es fundamental para reducir la absorción de amoníaco. La dosis recomendada es de 0,3–0,6 ml/kg cada 8 horas por vía oral, ajustando según la consistencia fecal del perro.
Corrección quirúrgica
En algunos casos, si el shunt es operable, se puede corregir mediante cirugía para permitir que el flujo sanguíneo siga el camino adecuado hacia el hígado.
Tabla de tratamiento farmacológico
|
Medicamento |
Dosis recomendada |
Indicaciones principales |
|---|---|---|
|
S-adenosilmetionina (SAMe) |
20 mg/kg/día |
Daño hepático agudo o crónico |
|
Ácido ursodesoxicólico |
10–15 mg/kg/día |
Colestasis, enfermedades hepáticas crónicas |
|
Prednisolona |
2–4 mg/kg/día |
Anemia hemolítica, enfermedades autoinmunes |
|
Lactulosa |
0,3–0,6 ml/kg cada 8 horas |
Shunt portosistémico, encefalopatía hepática |
|
Amoxicilina/clavulánico |
Dosis según el peso |
Colangitis bacteriana, infecciones hepáticas |
Seguimiento y monitorización
El seguimiento del tratamiento es crucial para garantizar que el perro responda bien a la terapia y para ajustar las dosis si es necesario. Se puede dividir en dos fases:
Seguimiento a corto plazo
Mientras el perro está en el hospital, es importante evaluar cada 6–12 horas:
- Nivel de conciencia y mejora neurológica
- Consistencia de las heces, para ajustar la dosis de lactulosa si es necesario
- Control de fluidos para evitar la deshidratación
Seguimiento a largo plazo
Después de la hospitalización, se deben hacer chequeos regulares cada 2–4 semanas. Los análisis de sangre deben continuar para verificar la función hepática y los niveles de bilirrubina. También hay que estar atentos a cambios en el peso, el apetito y los hábitos de eliminación.
Conclusión
La ictericia es un síntoma importante que puede ser causado por una serie de problemas en el perro. Identificar la causa subyacente es clave para aplicar el tratamiento adecuado. No hay que olvidar también que es fundamental personalizar el tratamiento para cada paciente, teniendo en cuenta su situación clínica específica.
Referencias
- Center, S. A. (2019). Hepatic dysfunction and failure in small animals. Veterinary Clinics of North America: Small Animal Practice, 49(2), 401–420.
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- Tielens, J. M., et al. (2018). Clinical management of hepatic diseases in dogs and cats. Veterinary Journal, 236, 44–52.
- Meyer, D. J. (2021). The role of the liver in canine medicine. In: Ettinger, S. J., & Feldman, E. C., Textbook of Veterinary Internal Medicine, 9ª ed.




