Anemia en veterinaria, ¿sabemos las ATVs reconocer y tratar los diferentes tipos?

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Anemia. ¿Cuántas veces hemos escuchado esta palabra en nuestra práctica como ATVs en pequeños animales? Y también la hemos escuchado en medicina humana, y seguramente muchas de nosotras la hemos padecido en alguna ocasión.

¿Pero sabemos qué es exactamente la anemia y los signos clínicos que debemos observar en nuestros pacientes? ¿Tenemos claras cuáles pueden ser las causas y el tratamiento adecuado para cada una de ellas?

La anemia, y todo lo que se refiere al laboratorio para ATVs es un tema del que se puede hablar largo y tendido, además de ser bastante complejo. Pero en este artículo vamos a hablar de los puntos más importantes que necesitamos saber para entender de forma clara lo que es la anemia. ¡Vamos a ello!

Definición de la anemia y su fisiopatología

Para empezar a hablar sobre la anemia, tenemos que conocer algunos de los componentes de la sangre. Los eritrocitos (también llamados hematíes o glóbulos rojos), son las células más numerosas en la sangre. Su función principal es la de transportar oxígeno a todos los tejidos, gracias a que en su composición tienen hemoglobina (una proteína compuesta por una molécula de hierro).

Teniendo en cuenta estos datos, la anemia se define como la disminución de la hemoglobina y de los glóbulos rojos en sangre. ¿Y cómo sabemos si están por debajo? Pues hay muchos valores dentro del hemograma que nos lo indican. Para saber cuándo esos valores están por debajo, hay que conocer los rangos de referencia. 

Valores del hemograma

Un dato importante a mencionar es que no todas las anemias son iguales, y en este punto entra su clasificación fisiopatológica. Y para entender esta clasificación tenemos que hablar de otro término, los reticulocitos. 

De forma muy resumida, los reticulocitos son los glóbulos rojos todavía inmaduros. Estos se producen en la médula ósea y desde ahí se envían al torrente sanguíneo.

Así que teniendo esto en cuenta podemos hablar de:

  • Anemias regenerativas: son en las que existe un número elevado de reticulocitos. Al tener una disminución de la cantidad de hematíes, la médula ósea intenta compensar produciendo más reticulocitos. Estas a su vez podemos clasificarlas en:

    • Hemorrágicas
    • Hemolíticas

  • Anemias no regenerativas: son en las que el número de reticulocitos está disminuído o es nulo. En estos casos la médula ósea no puede producir la cantidad necesaria de reticulocitos, y por lo tanto, tampoco de eritrocitos.

Cada una de estas anemias presentará unas causas diferentes y, en consecuencia, tratamientos distintos, como veremos en los próximos puntos.

Signos clínicos de la anemia

Al hablar de la anemia, algo que debemos tener en cuenta es que generalmente (aunque no siempre), las anemias son secundarias a otras patologías. Además, cómo ya hemos visto, no existe un solo tipo de anemia, y dependiendo del tipo, se pueden presentar unos signos clínicos u otros.

¿Pero qué nos puede llevar a sospechar de anemia en un paciente? La realización del hemograma y el análisis de la serie roja darán un diagnóstico (junto con pruebas adicionales), pero entre los signos clínicos más comunes se pueden encontrar:

  • Falta de apetito, anorexia
  • Debilidad, depresión, apatía
  • Taquicardia
  • Desmayos
  • Disnea
  • Mucosas pálidas o ictericia (mucosas amarillentas)

Todos estos signos clínicos se derivan de la anemia (de cualquier tipo), ya que al estar disminuidos los glóbulos rojos, llega menos oxígeno a los tejidos. Ante cualquiera de estos síntomas es importante acudir al centro veterinario y realizar un hemograma.

Causas de anemia 

Dependiendo del tipo de anemia que presenta nuestro paciente, las causas que derivan a ella pueden ser unas otras. Para ello es importante realizar un hemograma y hacer un estudio de su interpretación analítica

Para hablar de las causas, vamos a ver de forma separada las anemias regenerativas y las anemias no regenerativas.

Anemias regenerativas

Este tipo de anemias se producen por pérdida o destrucción de hematíes, y podemos clasificarlas entre hemorrágicas y hemolíticas respectivamente. 

Las anemias regenerativas hemorrágicas, además de un hematocrito disminuido, también presentan una disminución de las proteínas plasmáticas totales, esto se debe a que, en caso de hemorragia, se pierde sangre y todo lo que fluye en ella. Se derivan de traumatismos con sangrado activo (hemorragias externas o internas), o problemas de hemostasia (coagulación).

En cuanto a las anemias regenerativas hemolíticas, estas presentan una disminución del hematocrito, pero con proteínas plasmáticas totales normales. Las causas de las anemias regenerativas hemolíticas pueden ser varias:

  • Hemólisis por fragmentación: coagulación intravascular diseminada, síndrome de la vena cava, hemangiosarcoma o vasculitis.
  • Hemólisis inducida por tóxicos: intoxicación por consumo excesivo de ajo, cebolla, vitamina K, paracetamol, azul de metileno, zinc, naftaleno o almizcle, entre otras.
  • Hemólisis inmunomediada: puede ser primaria (autoinmune), o secundaria debido a neoplasias, infección o fármacos; vacunas recientes o transfusiones.
  • Hemólisis congénita-hereditaria: debido a deficiencia de fosfofructoquinasa, o síndrome de fragilidad osmótica entre otras.
  • Hemólisis relacionada con infecciones: infección sistémica, infección por parásitos intraeritrocitarios (Mycoplasma haemofelis, Ehrlichia, Babesia, Leptospira), FeLV y FIV en felinos, entre otras.
  • Hemólisis por otras causas: hipofosfatemia, cambios iatrogénicos en la osmolaridad, o envenenamientos, entre otras causas

Cómo vemos, las anemias regenerativas pueden estar causadas por numerosas orígenes, y es la responsabilidad del veterinario (junto con nuestra ayuda como ATVs), determinar las causas de la anemia regenerativa para emitir un diagnóstico y proponer el tratamiento adecuado.

Anemias no regenerativas

En las anemias no regenerativas vemos un número de reticulocitos disminuido o nulo. ¡Ojo! También pueden darse en la fase hiperaguda de una anemia regenerativa, ya sea hemorrágica o hemolítica, ya que a la médula ósea no le habrá dado tiempo a liberar los reticulocitos todavía. 

Los reticulocitos se caracterizan por ser de mayor tamaño que los eritrocitos y más pálidos debido a que contienen menos cantidad de hemoglobina. Por este motivo, generalmente las anemias no regenerativas son normocíticas normocrómicas (sin variedad de tamaño ni de su nivel de hemoglobina por falta de reticulocitos). 

Pero estas anemias no se dan sólo cuando la médula ósea no funciona bien, sino que también se dan cuando la médula ósea no tiene las condiciones óptimas de crear eritrocitos, un ejemplo sería la anemia ferropénica. 

La anemia ferropénica se da por falta de hierro y es que, como ya hemos dicho anteriormente, el hierro forma parte de la proteína de la hemoglobina, con lo que, si no hay hierro no habrá hemoglobina y por lo tanto, la capacidad de transportar oxígeno será menor. En este caso será microcítica e hipocrómica (disminución del número de eritrocitos, de su tamaño y de su nivel de hemoglobina).

Las anemias no regenerativas hipoproliferativas son aquellas en las que existe una disminución de producción de reticulocitos en la médula ósea. Las causas pueden ser:

  • Déficit de eritropoyetina: debido a enfermedad renal principalmente, hipotiroidismo, hipoadrenocorticismo, déficit de la hormona del crecimiento, o requerimientos bajos de oxígeno, entre otras causas. 
  • Eritropoyesis inefectiva: puede ser macrocítica debido a enfermedad medular intrínseca, déficit de vitamina B12, o déficit de folato. También puede ser normocítica, debido a mielofibrosis o enfermedad eritroide intrínseca. Y puede ser microcítica, por causas de déficit de hierro o déficit de porfirinas
  • Déficit de hierro: por una alimentación deficiente, inflamación o sangrado crónico. Puede clasificarse como regenerativa, no regenerativa o como pseudorregenerativa, dependiendo de su momento evolutivo.
  • Alteraciones medulares: debidas a tóxicos externos, enfermedad mieloptísica, enfermedad medular intrínseca, hiperestrogenismo, infección, inmunoterapia o aplasia medular de glóbulos rojos, FeLV, entre otras. 

Nuevamente, vemos que las anemias regenerativas pueden estar causadas por más de un motivo.

Tratamiento de las anemias

Las anemias no son algo sencillo a tratar, porque como ya hemos visto, pueden ser de diferentes tipos, por diferentes causas, y por lo tanto, requerir de tratamientos distintos. Como la mayoría de terapias en medicina veterinaria, cada paciente requiere de un tratamiento individualizado, que puede ser cambiante dependiendo de su evolución.

Dicho esto, se puede establecer un tratamiento genérico para la anemia, independientemente del tipo o de la causa (y posteriormente adecuarlo, cuando se tenga un diagnóstico definitivo). Es de vital importancia averiguar la causa subyacente de la anemia lo antes posible.

Lo primero que debemos hacer es un adecuado plan de fluidoterapia. Utilizaremos cristaloides dependiendo del grado de deshidratación, y/o coloides cuando el paciente presente claros signos de hipovolemia. ¡Aquí os dejamos 6 clases gratuitas sobre hospitalización dónde aprenderás esto y mucho más!

Cuando tenemos un hematocrito muy bajo (en perros menor de 18% y en gatos menor de 14)%, lo más recomendable es hacer una transfusión de sangre entera. ¡Os dejamos aquí un enlace a nuestro canal de Youtube dónde os explicamos cómo realizar una transfusión sanguínea! 

Además, también ofreceremos tratamiento sintomático cuando lo requiera (antibióticos, analgésicos, etc). Y en los casos con dificultad respiratoria también se requerirá la oxigenoterapia.

¿Las ATVs sabemos interpretar los hemogramas y diferenciar las anemias?

A lo largo de este artículo hemos visto que el tema de las anemias es bastante más complejo de lo que en un principio pudiera parecer. 

Es fundamental mencionar que cuando estamos valorando un hemograma y/o una bioquímica, debemos analizar todos los valores en su conjunto, ya que esto nos dará muchísima más información que ver los valores de forma aislada.

Poner sobre la mesa las posibles causas de la anemia y realizar los diagnósticos diferenciales, así como pautar el tratamiento, es una función de los veterinarios. Pero no debemos olvidarnos que las ATVs tenemos un papel crucial en la correcta manipulación de las muestras y en ayudar al vete siendo su mano derecha.

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Bibliografía

  • Medicina de urgencias en pequeños animales – Torrent & Bosch – Tomo I
  • Medicina de urgencias en pequeños animales – Torrent & Bosch – Tomo II
  • Clasificación de las principales anemias en caninos – Fidel Alberto Hernández Ramírez – Monográfico para la obtención del título de Médico Veterinario Zootecnista por la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro de Coahuila (México)

Desiré Huerga

Desiré es licenciada en física por la Universidad del País Vasco y ATV. Uniendo estas dos pasiones, ha realizado varios cursos de especialización sobre diagnóstico por imagen, haciendo internados en hospitales. Además, se enamoró del quirófano desde el primer día que entró en uno. Le encanta la divulgación, y piensa que la formación continúa y la información veraz es imprescindible para esta profesión.

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