Cómo convertirse en ATV – Guía para futuros auxiliares

¿Te gustaría convertirte en ATV? ¿Sabes todo lo que implica ser auxiliar de veterinaria? Si siempre has soñado con trabajar con animales, cuidarlos y darlo todo por su bienestar, es muy posible que este sea el trabajo más adecuado para ti.

Vamos a enseñarte paso a paso, cómo convertirte en un ATV profesional. Igual piensas que el cuidado de los animales y esa responsabilidad recae sobre el veterinario. 

Los veterinarios son quienes emiten un diagnóstico y pautan los tratamientos de cada paciente (entre otras responsabilidades propias). Pero en muchas ocasiones somos nosotros quienes ejecutamos dichos tratamientos y demás cuidados.

Por eso, un error de nuestra parte puede suponer fallos en el tratamiento o un final peor. Así que es necesario tener claro esa responsabilidad.

Lo que necesitas para ser ATV

Entonces, ahora sí, vamos a analizar paso a paso todo lo que necesitas hacer y saber para convertirte en auxiliar de veterinaria

  1.  Tener claro que te quieres dedicar a la enfermería veterinaria y lo que implica el trabajo

Las formas de llegar a la decisión de trabajar como auxiliar de veterinaria suelen llegar de diferentes maneras. Además, en muchas ocasiones ni siquiera se conoce la existencia de esta profesión y das con ella buscando información sobre la carrera de veterinaria o temas similares por internet.

Las ATVs somos las enfermeras de los animales, por lo tanto, somos quienes estamos mayormente al cuidado de ellos, lo que conlleva muchísimas responsabilidades. Y eso es algo que tenemos que tener presente desde el primer momento.

Esto también involucra ver muchos animales sufrir, muchos otros morir, cirugías que no salen bien, tutores con los que no estamos de acuerdo y que se toman la salud del animal a la ligera. Esto es duro, pero hay que exponerlo y tenerlo claro desde la toma de decisión.

  1. Contar con las aptitudes necesarias para el trabajo de ATV

Tienes claro la responsabilidad que implica ser auxiliar de veterinaria y algunas de las cosas amargas que te vas a encontrar dentro de la profesión. ¿Pero tienes las aptitudes necesarias?

La enfermería veterinaria es una labor de equipo y esta es una de las aptitudes más necesarias a la hora del ejercer la profesión. Pero hay más aptitudes que debes tener en cuenta. En resumen, se trataría de:

  • Vocación
  • Empatía
  • Trabajo en equipo
  • Proactividad
  • Aptitud física
  • Formación continua

¿Tienes todas estas aptitudes? Si es así, ¡seguimos con el listado!

  1. Buscar un centro formativo para el curso de auxiliar de veterinaria que sea adecuado para ti

Ya vas teniendo las ideas claras sobre los pasos para ser ATV, y ahora empieza la búsqueda de la formación más adecuada. Porque sí, aunque a día de hoy no existan unos estudios homologados, la formación es necesaria para ser auxiliar de veterinaria.

Existen muchos centros formativos, y por regla general podemos clasificarlos en dos grupos: los presenciales y lo que son online. ¿Cómo saber cuál te conviene más?

Estas dos modalidades presentan tanto ventajas como inconvenientes.

En los cursos presenciales podemos destacar como pro el contacto directo con tus compis y profesores para enriquecer el aprendizaje. Aunque uno de los contras más relevantes en esta modalidad son los horarios fijos, que en ocasiones no suelen permitir compatibilizarlo con otras actividades.

En cambio, la ventaja que más se destaca en los cursos online es la adaptabilidad en cuanto a horarios con la vida personal de cada persona. En cuanto a desventajas, una de las más notorias es la posibilidad de sentirse en aislamiento por estudiar a solas.

Así que, una vez analizadas cuál de estas dos modalidades y elegida la que más te conviene, tendrás que buscar un centro que ofrezca una formación de calidad y que cumpla con las competencias especificadas en el INCUAL:

  1. Realizar todas las prácticas posibles y aprovecharlas al máximo

Aunque para la parte teórica del curso hay opciones de hacerlo online o presencial, las prácticas siempre son presenciales. Este también es un punto clave a la hora de elegir un centro formativo. 

El primer punto a tener cuanto a la hora de elegir el curso es que ofrezcan unas prácticas superiores a 300 horas. Nunca aceptes menos. Y si te dan la posibilidad de incrementar esas horas, acepta la oportunidad con muchísimas ganas.

También asegúrate que realizas prácticas en todas las áreas y competencias que se desprenden del Real Decreto 705/2017 (INCUAL).

Las salidas profesionales de una ATV son varias, por eso te recomiendo que si tienes la posibilidad realices prácticas en diferentes centros. 

Aunque en todos los centros te instruyan en todas las áreas (consulta, atención al cliente, laboratorio, quirófano, hospitalización), el trabajo que se efectúa en una clínica de pequeños animales o un hospital de referencia, por ejemplo, es bastante distinto. Y merece la pena conocer varios sectores para completar tu formación.

  1. Estudia mucho y saca buenas notas

Este parece un consejo que te daría tu madre: Hija, aprueba todo y saca buenas notas. Pero es un punto muy importante.

No te centres en avanzar muy rápido, aprobar, sacar buenas notas con la idea de conseguir el título. Se trata de conseguir todo eso, pero con el objetivo de aprender de verdad e interiorizar todos los conceptos. De nada sirve conseguir sobresalientes si a la semana has olvidado lo aprendido y no sabrías reaccionar en un trabajo real.

Entonces sí, estudia mucho y saca buenas notas, pero no pierdas de vista el objetivo: aprender de verdad.

  1. Contar con el apoyo del equipo veterinario que te está formando como ATV

Tanto tus profes, veterinarios y compis auxiliares de veterinaria son una gran oportunidad para seguir aprendiendo y preguntar acerca de tus áreas de interés y/o tus dudas. ¡Qué importante es llevarte bien con todo el equipo!

Pero no te confundas, no se trata de hacer la pelota a nadie (spoiler, eso no sirve de nada y te puede perjudicar). Se trata de contar con su apoyo porque muestras interés y trabajas bien, de forma sincera y con tu firme objetivo de aprender.

Y entonces sí, cuando termines tu curso de auxiliar de veterinaria (tanto la parte teórica como online), podrás obtener sus cartas de recomendación, ¡o incluso trabajo en el mismo centro!

  1. Aprovechar los grupos de facebook, el contacto con auxiliares de veterinaria, los perfiles divulgativos de Instagram para seguir aprendiendo

Por suerte, en la actualidad, tenemos muchas vías para conseguir estos propósitos. Los cursos son necesarios, pero para una formación menos formal (y no por ello de menos calidad), puedes entrar en grupos de facebook, o seguir a varios compis ATVs y vetes en Instagram que tienen perfiles divulgativos del área veterinaria.

Además, las personas que hay detrás de estas cuentas son profesionales con el objetivo de acercar los contenidos veterinarios a más personas, ¡así que si tienes alguna pregunta, no dudes de que te van a ayudar!

  1. Hacer un CV que sea real y se adecue a lo que ofrecemos

Muchas de nosotras llegamos a la profesión de ATV con un bagaje profesional que nada tiene que ver con el mundo veterinario (como es mi caso). Entonces te puedes preguntar: ¿A la hora de hacer un CV para encontrar mi primer empleo tengo que incluir todos mis trabajos anteriores?

La respuesta es no. No incluyas todo lo que has hecho si no es relevante para el trabajo de ATV. Por ejemplo, si has trabajado de dependienta en una tienda de ropa, tienes experiencia de cara al público y con el trato al cliente. Esto es muy útil en el mundo del auxiliar de veterinaria.

Pero por ejemplo, si un verano te dedicaste a cortar el césped a los vecinos de tu pueblo, aunque es un trabajo genial y seguramente te sirvió muchísimo, puedes omitirlo para el CV de ATV.

Así que, de todos los estudios y experiencias anteriores, anota aquellas que de cierta forma son valiosas y te aportaron conocimientos y experiencia para un puesto de ATV.

  1. Buscar trabajo en los centros que realmente nos interesan

Ni todos los centros son iguales, ni buscan lo mismo. Y seguramente, a medio/largo plazo tú tampoco querrás trabajar en un centro que no te interese al 100%. Por eso, a la hora de enviar el CV que tanto has preparado es importante informarte a donde lo estás enviando.

¿Te interesan mucho los exóticos? No envíes tu CV a clínicas de pequeños animales. ¿Te gustaría tener un seguimiento de tus pacientes desde su nacimiento? Pues seguramente tu lugar no sea un gran hospital de referencia. ¿Te gustaría participar en todas las cirugías posibles? Un consultorio no sería el sitio adecuado para ti.

Elegidos los centros más adecuados para ti, a la hora de enviar tu CV (seguramente lo hagas a través del mail), personalízalo al centro en cuestión. En el texto que escribas, cuéntales por qué has elegido ese centro en concreto, que quieres aportar y qué quieres aprender con ellos. 

Nunca envíes un correo genérico a todo el mundo, se nota mucho y denota poco interés en trabajar en ese centro en particular.

  1. Un auxiliar de veterinaria nunca deja de estudiar 

Una de las mejores formas de seguir formándote es a través de los cursos de especialización. Muchos centros formativos los ofrecen, algunos muy recomendables, ¡y en CUAS también tenemos varios y de muy buena calidad! 

Nuestros cursos son en modalidad online, para que puedas compaginarlos con tu vida de la manera que mejor te venga. Los docentes son veterinarios expertos en cada área de especialización. 

Además, los cursos están organizados en clases cortas con el contenido preciso y necesario (nada de andarse por las ramas), para que los conceptos queden bien explicados y muy claro.

Igualmente, somos pioneros a la hora de implementar métodos de estudio. Está demostrado que una de las mejores formas de aprender es gracias a los compis, y por eso usamos el método TBL (Team Based Learning). La primera versión del método la hemos hecho con el curso de fluidoterapia, ¡pero habrá más!

¿Vale la pena convertirse en ATV? Opinión final

Cómo ves, convertirse en ATV consta de varios pasos, y si de verdad quieres dedicarte a esto, estoy segura de que vas a disfrutar de cada uno igual o más que yo.

Ten claro además que no hay edad para ser auxiliar veterinaria ni para cambiar de profesión y hacer lo que siempre has querido. Como ya he comentado, la mayoría llegamos a este empleo después de algunos años dentro del mundo laboral. Así que aunque tengas 20, 30, 40, 50… ¡Estás a tiempo de estudiar lo que más feliz te haga! 

Si bien todos los 10 pasos para convertirse en ATV son importante, el que nunca debes olvidar es el último: nunca dejes de formarte. Este punto es válido tanto cuando estás empezando como cuando llevas muchos años dentro de la profesión. ¡El aprendizaje nunca termine!

Así que nunca está de más echar un ojo a todos los cursos de especialización que ofrecen los centros de calidad. Como sabes, en CUAS también ofrecemos varios cursos de especialización para ATVs con altísima calidad. ¡Entra a echar un vistazo y si tienes alguna pregunta no dudes en contactarnos! Lo crucial es que, con nosotros u con otras personas, sigas siempre en formación continua.

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Desiré Huerga

Desiré es licenciada en física por la Universidad del País Vasco y ATV. Uniendo estas dos pasiones, ha realizado varios cursos de especialización sobre diagnóstico por imagen, haciendo internados en hospitales. Además, se enamoró del quirófano desde el primer día que entró en uno. Le encanta la divulgación, y piensa que la formación continúa y la información veraz es imprescindible para esta profesión.

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